30 de octubre de 2017

Fotógrafo Pere Mascaró



Autoretrato


Pere Mascaró Castelló -más conocido como «Mestre Pere d’es Retratos», «Es Retratista Mascaró» o simplemente por el «Retratista de María» - nació en María de la Salut el 13 de septiembre de 1888, hijo de Pere Mascaró Quetglas y Antonina Castelló Mestre, en el seno de una familia campesina. En un principio Pere -tras estudiar unos años de cura en el Seminario de Palma- se dedicó también a las tareas del campo, pero en 1912 -cuando se caso con Juana Sureda Más- parece que ya no hacía de labrador sino de camarero. Ocho años después –en 1920-, al igual que muchos otros mallorquines, emigró hacia Argentina en busca de fortuna. Allí tuvo varios empleos: empleado de farmacia, camarero del «Hotel Madrid» y portero del «Banco Nacional». Fue también en Argentina donde aprendió el oficio de fotógrafo, como él mismo contaba en una entrevista publicada en «Última Hora» el día 26 de marzo de 1970:

«Fue un día que acudí a una barbería regentada por un mallorquín de Felanitx. Me sugirió que aprendiera a retratar y para iniciar la actividad visitara a un tal Emilio Solé»

Este tal Emilio Solé le recomendó que se comprara una cámara y que empezara a practicar. La primera máquina que se compró Mascaró fue una Dago Orgues de 18x24 y con ella inició su actividad como fotógrafo: hizo un reportaje de un banquete, fue retratista de un balneario y recorrió la provincia de Mendoza con un carro y dos caballos buscando gente que se quisiera retratar.

En 1926 volvió a Mallorca y se instaló en María de la Salut, en la casa n° 40 de la calle Femenies donde montó lo que él denominaba su laboratorio. La casa, actualmente convertida en cochera, constaba de dos aguas. En la primera crujía, hacía los retratos y era allí donde tenía los objetos que constituían el decorado de sus fotografías: unas columnas, una tela, unas bombillas, etc... era, en definitiva, su estudio, aunque muy primario. La parte trasera de la casa era propiamente el laboratorio: tenía los líquidos necesarios para el revelado, una pila con agua, los papeles para positivar las fotografías, y montañas de clichés. Pero la tarea que más le gustaba a Mascaró era retratar, es decir disparar la cámara y calcular bien con pasos o bien con el cayado la distancia desde la que tenía que hacer la fotografía. Parece que el trabajo de "laboratorio" la hacía muchas veces su primera mujer, Joana María Sureda, y las ampliaciones las daba a hacer a un tal Coromines, fotógrafo valenciano que tenía un estudio en la calle Jaume II de Palma. A lo que se dedicaba Mascaró los primeros años que después de volver de Argentina era a recorrer Mallorca en busca de paisajes para retratar:

«Con los ahorrillos que había conseguido me compré un carretón y una mula y empecé mis correrías por Mallorca, visitando los lugares, en plan profesional, naturalmente»

Aunque no se puedan datar con exactitud, parece que fue entre los años 1927-50 cuando Pere Mascaró retrato prácticamente todos los pueblos de Mallorca: sus plazas, los edificios más significativos, los primeros hoteles, las playas aún vírgenes, etc... Su finalidad era difundir estas fotografías en forma de tarjetas postales, las que vendía por un real y, esto, según él le permitía vivir:

« Tenga en cuenta que las fotografías tamaño postal, que vendía en los pocos hoteles que había en la isla, eran a 0.25 pesetas, o sea un real. Y ganaba por cada una nada menos que 5 céntimos. Pero en aquellas fechas cinco céntimos eran cinco céntimos»

Además de vistas de Mallorca, Mascaró hacía fotografías de actualidad, retratos, etc., faceta esta última en la que además se dedica a partir de los años 50-60 cuando ya se encontraba demasiado cansado para recorrer todos los pueblos del la isla cargado con sus cámaras. Los últimos años de su vida prácticamente no se movía de María donde hacía fotografías carné y retratos de primera comunión, según él: «a precio muy módico, Sólo para poder ir tirando». Prácticamente ya sólo iba a los pueblos de los alrededores de María: Sineu, Petra, etc., donde acudía los días de ferias y mercados con el tren o el autocar, no ya con su carro. Alrededor de los años sesenta no se paseaba tampoco con sus tradicionales artilugios: el trípode plegable, una cámara de cajón, una tela negra y una serie de fotografías colgadas a modo de muestrario. En aquel entonces tenía una máquina de rodillo que, como él decía, no acababa de entender y únicamente la defendía por su mayor comodidad de traslado. 

Una prueba de que Mascaró no entendía las modernas técnicas fotográficas es que a veces los retratos que hacía o bien los debía repetir o bien devolver el dinero a los que había retratado: «repetir o devolver un duro» ponía al dorso de una fotografía que hacia los años 60 hizo a una pareja de Búger una tarde de verbena.
Parece que Mascaró no fue un fotógrafo profesional, sino simplemente un retratista popular, como lo demuestra el hecho de que no se preocupara por los avances técnicos, no hiciera ningún curso de perfeccionamiento ni abriera un estudio de acuerdo con las nuevas exigencias. Esto no significa, sin embargo, que las fotografías tomadas por Mascaró no constituyan documentos gráficos de primer orden para conocer la sociedad mallorquina de los años '30 al '60, y más sí tenemos en cuenta la gran cantidad de archivos fotográficos que actualmente han desaparecido.

- GALERÍA -







Estación de ferrocarril de Porreras

Procesión





16 de septiembre de 2017

CASSIUS CLAY EN MALLORCA



Cassius Clay

El 3 de junio de 2016 moría el más grande, el único, el genial, aquel que "volaba como una mariposa y picaba como una abeja" el inimitable Muhammad Ali, también antes conocido como Cassius Clay. ¿Y que tiene que ver uno de los mejores boxeadores de la historia con Mallorca os preguntaréis?.


Presentación en el Casino de Mallorca


Pues FAM os lo cuenta. Resulta que Muhammad Ali estuvo en Mallorca el 12 de junio de 1979 para un combate de exibición. Llegaría ese mismo día en un avión privado, un séquito de 20 personas y además, curiosamente, con el púgil con el que iba a hacer la exibición, el boxeador Jimmy Ellis que ya fuera su gran rival hacía años y con el que ya se dio una buena manta de palos en 1971, en Houston (Texas). Ese año estaba en juego el titulo vacante de la NABF, titulo que cayó del lado de Ali, eso sí, tras un combate épico que ganó por nocaut técnico y en el último round, el duodécimo. Como digo, un combate que hizo historia.


Entrevistándole en el Casino de Mallorca


Bueno, volviendo a Mallorca y a la historia que nos ocupa, resulta que "el más grande" vino invitado por el Casino Sporting Club, -que era como se llamaba antiguamente el Casino que todos conocemos- ya que se inauguraba oficialmente, aunque ya funcionaba desde 1978. Ese año también se inauguraron las pistas de tenis, de squash y un pequeño puerto deportivo, además de una sala de fiestas. La exibición fue promovida conjuntamente con la Asociación Española contra el Cáncer.




Por las fotos que podéis ver en loa entrada, Ellis se la tenía jurada y entre ellos hubo mas que intercambio de golpes suaves. La cosa se fue calentando y parecía la continuación del combate que habían realizado en Houston hacía ya ocho años. Después de la "exibición" cada uno volvería a su hotel y al día siguiente partirían los dos rumbo a los Estados Unidos. Lamentablemente para ellos, no pudieron ver las maravillas de nuestra roqueta, ya que fue un visto y no visto.



Fotos: Lorenzo Frau












31 de enero de 2017

Massa Vaz, el hombre araña en Mallorca

En esta vieja filmación veremos al hombre araña de la época, el portugues Arminolo Massa Vaz, subiendo por la fachada del Grand Hotel de Palma, sin más ayuda que la de sus manos y sus pies desnudos. En aquella época hubo unos cuantos personajes que se dedicaron a esto. Otro sería su compatriota Néstor López, -aunque con el apodo de el "hombre mosca"- que se dedicarían a escalar edificios emblemáticos de diferentes ciudades españolas. He podido localizar noticias sobre sus escaladas en Barcelona, Tortosa, Bilbao, Gijón, Alicante, Vigo, Malaga y aquí, en Palma de Mallorca. Los hombres araña recorrían las ciudades españolas, como reflejo de una moda iniciada años antes en Estados Unidos.

Esta escalada la realizó el 31 de enero de 1931, y era la segunda que hacía ya que algunos días antes, concretamente el 21 de diciembre de 1930, había escalado la fachada de Can Tous (delante de Cort) con gran éxito de público. Meses después, Massa Vaz protagonizó un curioso incidente días antes de las elecciones municipales de abril de 1931. Massa Vaz ascendió aquel día la fachada del Ayuntamiento de Antequera, y una vez en la cumbre, desplegó una bandera roja e invitó a los vecinos a votar la candidatura republicana. Entre los espectadores que abajo seguían la ascensión se produjo un tumulto, en el que se enfrentaron los seguidores de la monarquía y sus opositores republicanos. Como veís estimados, eso de politizarlo todo ya viene de lejos.

Films: Bartomeu Mòrla
Arxiu ASIM



3 de enero de 2017

El Frontón Balear



En el año 1935. Foto Gaspar Rul.lan- Archivo A.S.I.M.


El Frontón Balear, uno de los mejores del mundo -se decía de él- cuando se inauguró debido a sus magnificas instalaciones para el juego de este deporte. Este frontón que se encontraba situado en el Paseo de Mallorca, fue promovido por el empresario Just Solà, en 1934, en compañía de varios socios con un capital de 300.000 pesetas e inaugurado un viernes, el del 31 de mayo de 1935. El edificio fue diseñado por el arquitecto Jaume Alenyà, socio y amigo de otro gran arquitecto de la época, Gaspar Bennazar. El constructor sería la empresa Marsans. Estuvo inactivo desde julio de 1936 hasta 1949 en que empezó de nuevo a jugarse en él.


Vista general desde el Paseo Mallorca


Tenía dos pisos, un gran bar, salón de baile y una grada con una capacidad para más de 800 espectadores. Digno de mención y recuerdo, era una gran escalinata que conducía a los palcos superiores. También tenía, por supuesto, una sala de apuestas, porque en el frontón, así como en el canódromo cercano, siempre se apostó dinero de buen grado y se hicieron y perdieron verdaderas fortunas.


Vista de las gradas


La pista medía sesenta metros de largo, diez de ancho y siete de contrapista, aunque sus dimensiones fueron cambiándose a las distintas modalidades de juego que se practicaron a lo largo de sus más de 40 años de historia. Allí jugaron grandes pelotaris como José Sallhei y Rafael Ortiz. En su pista también jugaron los mejores del mundo: Gamboa, Solozábal, Larrañaga, etc, etc...


Vista de la pista


En los últimos años, también se celebraron combates de boxeo, recitales de música, fiestas de Nochevieja, etc, etc.. Cerró sus puertas en 1975.




Fotógrafo Pere Mascaró

Autoretrato Pere Mascaró Castelló -más conocido como «Mestre Pere d’es Retratos», «Es Retratista Mascaró» o simplemente por el ...