9 de octubre de 2011

La Base de Hidroaviones de Pollensa y su Historia (4ª parte y ultima)


Un Grumman HU-16B "Albatross"  sobrevolando la isla de Mallorca

 LLEGAN MÁS "ALBATROS"
Hablábamos en la anterior entrada que ya había empezado la era del S.A.R. y que nuevos servicios iban a poner a prueba la base.  Y así, el año 1956 se inició con el salvamento de un piloto francés que el 1º de enero, había saltado con el paracaídas al norte de Menorca. En febrero se incremento el numero de anfibios de la Unidad, con la llegada de tres SA-16A en la segunda quincena, distanciado cuatro días uno de otro.
Con motivo de la proclamación de independencia de la República del Pakistán y la toma de posesión de su primer presidente, Iskander Mirza, se desplazo a la nación asiática un Grumman de la 50 Escuadrilla, transportando al teniente general Eduardo González Gallarza, nombrado Embajador extraordinario de España para aquella ocasión.
En abril, la necesidad de reforzar los puestos militares españoles en el Sahara, para afrontar los disturbios que la agitación de los indígenas  hacía temer, fue necesario incrementar los vuelos que desde la Base de Gando transportaban hombres y material a los destacamentos del desierto. Para realizar la protección de estos aviones, voló a Gran Canaria en la noche del 10 al 11 un Grumman que durante el mes que permaneció allí, afecto aún a la 50 Escuadrilla, realizo varias misiones de escolta y una de salvamento, quedando finalmente adscrito a la 52 Escuadrilla del S.A.R. de Canarias que, recién creada, hasta entonces no había tenido aviones. La tripulación de la 50 Escuadrilla regreso a Pollensa.

El buque de transporte y de hidroaviones de la USS NAVY "Currituck"

Aquel año, en septiembre, tuvo ocasión la base pollensina de brindar la española hospitalidad a los aviadores y marinos del buque de transporte de hidroaviones, de los Estados Unidos, el Currituck, que fondeó en la bahía el 26 y permaneció en ella tres días, utilizando la marinería el campo de deportes para hacer ejercicio, y realizando vuelos los "Marlin" que llevaba a bordo, participando en algunos de ellos los pilotos de la Base.
El Martin P5M-2 "Marlin" (EH-6) amarado en la bahía
Acabándose ya el año, en noviembre, durante uno de los temporales más duros sufridos en el Mediterráneo occidental, y con ocasión del seguimiento y protección de un barco mercante de bandera panameña que se encontraba en peligro, desapareció un cuatrimotor Languedoc del S.A.R. francés; dado que el temporal, incidiendo violentamente sobre la bahía pollensina tenía inmovilizados a los Grumman, fue necesario aprovechar un momento en el que aquél amainaba, para despegar y trasladar los aviones al aeropuerto de Son Bonet, y desde allí participar en la búsqueda  del avión francés del que por cierto jamas se encontró rastro alguno.
 En la primavera de 1957, comenzó a ser utilizada la bahía de Pollensa, como punto de escala técnica, de la línea Southampton-Las Palmas de Gran Canaria, servida por la compañía "Aquila Airways" con hidroaviones Short "Solent", versión del celebre "Sunderland"  que tanto juego había dado en en la recién terminada Guerra Mundial. Los vuelos, con escala en Pollensa y en Lisboa, serían semanales, los martes y viernes, la ida y el regreso, respectivamente. La escala en Pollensa duraba una hora.


Un Short "Solent" despegando de la bahía pollensina
 El 21 de mayo, cuando se disponía a despegar con destino a Lisboa el hidro matricula G-ANYI que aquel día cubría la línea, embarrancó en Llosa del Rei, un bajío existente en el extremo suroeste de la bahía, y allí quedó, una vez desembarcados los pasajeros por embarcaciones de la base, hasta que tres días después pudo ser reflotado y remolcado hasta el pie de la grúa que lo deposito en la explanada; allí se le realizó una reparación de urgencia para que pudiera volar a Inglaterra para ser totalmente reparado.

Durante un vuelo de prácticas, el 25 de junio, chocaron en el aire dos Sabres del Ala de Caza nº 4 con base en Son San Juan, cayendo ambos al agua al sur de Cabrera; el piloto de uno de ellos, el comandante Berná Mestanza, logro saltar con su paracaídas y accionar el bote individual con el que se mantuvo a flote en una mar bastante agitada, hasta la llegada del Grumman de alarma al lugar del accidente, apenas media hora después del choque. La localización del náufrago y unas magnificas maniobras de amaraje, recogida del bote bote y despegue, salvaron al comandante Berná; el piloto del otro Sabre, el capitán Lázaro Hoyos "El Oso", debió de hundirse con el avión ya que nunca se encontraron los restos del mismo ni su cadáver.

 Un North American F-86F Sabre  despegando del aeropuerto de Son San Juan

Habiendo solicitado la compañía Iberia que sus tripulaciones realizaran prácticas de salvamento y supervivencia, se designó para ello a la Base de Pollensa a la que, semana tras semana, llegaban dos tripulaciones que luego de asistir a dos conferencias relacionadas con el tema, realizaban en el agua, y dirigidas por oficiales de la 50 Escuadrilla diversas prácticas de utilización de los elementos de ayuda de que los aviones iban provistos.  En el mes de septiembre, y por personal de la Base, se realizó un ejercicio de supervivencia en el que dos oficiales permanecieron a borde de un bote neumático en la bahía, durante ochenta horas, sin alimentos y bebiendo agua del mar, según el estudio y  método del doctor Bombard.

POLLENSA EN LA GUERRA DE IFNI-SAHARA
Los ataques lanzados contra las posiciones españolas del territorio del Africa Occidental por bandas de marroquíes, más o menos incontroladas, y la consiguiente campaña que contra ellos se realizó, forzó a incrementar notablemente la aviación de la zona, y para ello llegaron a Gando unidades de las Península, principalmente de transporte, bombardeo y asalto. Todo ello aconsejó reforzar a la 56 Escuadrilla del S.A.R.  dado el gran numero de vuelos logísticos, entre la base canaria y los aeródromos de Ifni, El Aaiún y Villa Cisneros, y los tácticos de apoyo a las columnas de operaciones, muchos de ellos partiendo de Gando.
En consecuencia, un Grumman de la 55 Escuadrilla se agregó a la 56 en noviembre de 1957, permaneciendo en esta situación hasta marzo de 1958, en que, una vez  terminadas las operaciones regreso a Pollensa.
A mediados de 1958 dispuso el Estado Mayor que la 55 Escuadrilla pasara a estacionarse en la Base de Son San Juan, terminandose el traslado en enero de 1959. En Pollensa quedó 58 Escuadrilla, recién creada con los cuatro -ya vetustos- Dornier 24 que quedaban en vuelo.

Un  Grumman  "Albatross"  acompañado de dos Junkers JU-52 en Villa Cisneros (Sahara)

El motovelero Cabo Falcón, aquel viejo paleibote adquirido por la Aviación Militar en 1926 para que facilitara apoyo logístico a la patrulla Atlántida en su raid a Guinea, y que estaba adscrito a la Base de Pollensa, se perdio el 2 de mayo de 1959 al embarrancar en la costa africana, al sur de Casablanca, cuando navegaba hacía Las Palmas de Gran Canaria. Y al pasar destinado el teniente coronel Meneses a la Escuela Superior del Aire, en julio de 1960, se agrego a la Base, como Comandante de ella, el teniente coronel Andrés Lacourt Maciá, que en noviembre sería destinado y confirmado en el mando.
La amplia bahía pollensina acogió en agosto a la VI Flota de los Estados Unidos que fondeo en ella el amanecer del día 10 y permaneció allí durante cuatro días en que los visitantes recibieron la hospitalidad de la Base, siendo muchos los contactos entre ésta y los buques. Un Dornier 24 de la 804 Escuadrilla llevo a cabo el 30 de junio de 1965 una brillante operación de evacuación, tomando agua en mar abierto, al costado del barco de bandera israelí, Jerusalem en ruta de Gibraltar a Nápoles, para recoger y salvar a un niño que sufría un ataque agudo de peritonitis, trasladándole a Palma de Mallorca en cuyo puerto esperaba una ambulancia.

Esta fotografía de hace 45 años gustara a los palmesanos. En ella se ven tres Dornier Do-24T-3 sobrevolando el puerto de Palma en 1966, en el cual se ve la construcción del Paseo Marítimo y multitud de solares vacíos.

EL OCASO DE LA BASE
En octubre de 1967, la Base de Pollensa sería clasificada como "Aeródromo Militar", y en junio del año siguiente, era nombrado jefe de la 804 Escuadrilla, el capitán José Luis Ferragut Aguilar; que con gran esfuerzo lograría mantener en vuelo tres Dornier, que pese ya a su evidente veteranía, desempeñaron dignamente su papel, aunque únicamente dos años más, pues el 17 de noviembre de 1969 fue disuelta la Escuadrilla y tres días más tarde dados de baja los aviones.
 Dos de ellos, sin embargo, realizarían aún sendos viajes, ya que el 18 de marzo de 1970 voló el HD5-2 de Pollensa a San Javier para desde allí, por ferrocarril, ser llevado a Cuatro Vientos, al Museo de Aire en el que es hoy una de las piezas más preciadas. En agosto del año siguiente, el HD5-4, que había sido vendido por el gobierno español al de la Alemania Federal por el simbólico precio de una peseta, fue trasladado en vuelo por una tripulación española, desde Pollensa hasta Friedrichishafen, en el lago Constanza, con escalas en el embalse de Berre en Marsella y en Port D'Ouehy, en Lausana. La disolución de la 804 Escuadrilla constituyó el final de la actividad aeronáutica en el aeródromo militar de Pollensa, ya que a partir de aquel momento, solo esporádicamente y con ocasión de ejercicios o destacamentos hubo aviones o helicópteros estacionados en él.

En ésta fotografía tres Grumman HU-16A "Albatross" sobrevuelan los terrenos bajo la catedral que años después se convertirían en "Es Parc de la Mar" de la ciudad con lago incluido

Estado del Dornier Do-24T-3 antes de su restauración
En el verano de 1970 comenzaron las prácticas y ejercicios de tripulaciones del 801 Escuadrón de Salvamento, permanentemente estacionado en el aeropuerto de Son San Juan, utilizando para ello los medios e instalaciones del aeródromo pollensín, y doce años más tarde, en 1982, se reactivó éste situándose en él un destacamento de aquel Escuadrón. Los dos últimos Dornier que quedaban en Pollensa, el HD5-1 y el HD5-3, que medio desarmados permanecian desde hacía más de una docena de años en un hangar, fueron embarcados en julio de aquel año en el Puerto de Alcudia, en el mercante de bandera danesa, "Karen Clipper", con destino respectivamente, al Museo de la R.A.F. en Hendom, y al Military Aviation Museum de Soesterberg, en Holanda.


En 1983 se iniciaron en pollensa ejercicios semanales de las unidades del S.A.R. y el año siguiente comenzó el que sería un destacamento estacional, durante los meses de verano y en lo sucesivo, de aviones anfibios Canadair CL-215, del 43 Grupo de Fuerzas Aéreas, dedicados a la lucha contra los incendios forestales de las islas.

Con esta modesta actividad, se mantiene hoy, apenas viva, la que fuera la activa, intensa y vibrante Base de Hidroaviones de Pollensa.


Explanada de la base pollensina con dos  Canadair CL-215T en tierra

Un CL-215T subiendo por la rampa de acceso a la explanada

 Después de haber despegado de Pollensa en agosto de 1971 como un DO-24T-3 (HD.5-4)  por sus propios medios, el 20 de marzo de 2006, volvió después de casi 25 años, transformado y restaurado por la Iren Dornier Project, en un renacido y flamante Dornier Do-24 ATT que guardaba del anterior, gran parte del esqueleto del fuselaje.

Y buscando por la red, encontré este vídeo con diferentes momentos y aeronaves que ha tenido la base de hidros. Lo anecdótico es que esta realizado por un comandante de Canadair CL-215, el "Surfero Aviador" el cual tiene una bitácora de lo  más interesante. Para verla clicar AQUI



Y para terminar no dejen de ver este vídeo realizado por los miembros del 43 Grupo. Hay que ver que bien se lo pasan con su "botijo volador"




Bibliografía: 
Emilio Herrera Alonso: Una Bahía con Alas  S.G.T. Ministerio de  Defensa (1995)

13 comentarios:

  1. Excelente el reportaje de los hidroaviones; aquí vemos los mismos CL-215 en la base aérea de Los Llanos. Es una delicia ver esos dinosaurios de los aires, sobrevolar la ciudad, y haciendo un excelente trabajo como el del vídeo que nos presentas, que ya conocía, y del que he vuelto a disfrutar.
    Saludos¡¡¡

    ResponderEliminar
  2. Vaya con los albatros. Excelente esta serie de entradas de aviación en Baleares. Me encanta la foto de portada del blog. Un saludo, Lorenzo.

    ResponderEliminar
  3. JAVIER PERALTA MEDINA:
    Si, es un espectaculo verlos volar. Yo he tenido la oportunidad de verlos amerizar de muy cerca y es una experiencia fantástica. Lástima que su trabajo vaya implicado con los incendios. Como menos vuelen, casí que mejor.

    ResponderEliminar
  4. PACO HIDALGO:
    Me satisface que le haya gustado esta serie aeronáutica amigo. Y si, la nueva foto del titulo del blog con ese tranvía en primer termino tiene un encanto especial.
    Saludos!

    ResponderEliminar
  5. Lo de los ejercicios de supervivencia, yo lo calificaría de tortura. Tres días y ocho horas sin más que echarse al cuerpo que agua de mar, yo le aseguro que no lo aguantaría. Por lo demás, excelente trabajo de documentación, también gráfica, el suyo para esta serie. Un saludo.

    ResponderEliminar
  6. Supongo que debío ser algo voluntario, o no! vaya a saber.

    Y gracias, la verdad es que esta serie me ha llevado muchas semanas y muchas horas para documentarme. Y aun así no he encontrado algunas fotografías -por ejemplo de la campaña del Sahára- que me hubiera gustado postear.

    Un saludo cordial!

    ResponderEliminar
  7. Hola Lorenzo:

    Un gran pasado el de la base.
    Comparto el comentario de los ejercicios, pero quizás lo vea desde afuera.

    Excelente saga

    Saludos

    ResponderEliminar
  8. Hola doctor:
    Si, lástima que este de alguna manera en el ostracismo, comparado con tiempos pasados. Y los ejercicios eran un poco fuertes, pero en un caso real serían peores, ya que allí, en la bahía, estaban controlados en todo momento.
    Gracias por pasar.

    ResponderEliminar
  9. Uyyy. Cuando me marché el relato se iniciaba y ya está en su cuarta parte... Tengo que ponerme al día definitivamente... Por cierto, salieron muy favorecidas las tierras mallorquinas en "Un país para comérselo" de la 1.
    Saludos

    ResponderEliminar
  10. Doña Carmen, me alegra verla de vuelta. La cuarta parte y última, pero había mucha historia.

    Y lo de "Un país para comerselo" yo también lo vi, y no reconocí mi isla. Verdaderamente lo que salío exíste, pero se dejaron los atentados al paisaje en forma de urbanizaciones a pie de costa y hormigon por todas partes. Y no le cuento ya el turismo de alpargata o el turismo de borrachera vándalica. Solo sacaron lo bonito.

    Saludos y gracias.

    ResponderEliminar
  11. ¿No habrá una foto del único PBY Catalina español que estuvo destinado en Pollensa?

    ResponderEliminar
  12. Me ha encantado tu trabajo.Cada una de las cuatro partes. ¡Felicidades!

    ResponderEliminar
  13. Me ha gustado mucho el trabajo, felicitaciones.
    Quiero añadir que después del Tte Coronel Lacourt Maciá (nov 60 hasta mayo 62), la Base de Pollensa fué mandada por el Tte Coronel Justo Fdez Fdez-Trapa (junio 62 enero 64), aunque desconozco si hasta su calificación como "aeródromo militar· en el 67 tuvo algún otro mando
    También decir que ha sido la única base mandada por un TteCoronel en lugar de por un Coronel, en recuerdo de que su jefe durante la guerra civil fue precisamente otro Tte Coronel, el malogrado Ramón Franco.

    ResponderEliminar

Si quieres hacer algun comentario y no tienes cuenta de gmail, puedes hacerlo seleccionando en el perfil: "Anonimo".
Al final, puedes poner tu nombre si así lo deseas.

Fotógrafo Pere Mascaró

Autoretrato Pere Mascaró Castelló -más conocido como «Mestre Pere d’es Retratos», «Es Retratista Mascaró» o simplemente por el ...